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Compañía

19 noviembre, 2019

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Nunca aprendió a enterrar a sus muertos.

Los disponía en posiciones familiares, sentados en el sofá, en la mecedora del corredor, en las camas.

Sus amigos vivientes dejaron de visitarle. Diéronle un ultimátum: sus cadáveres insepultos, o ellos.

Una vez muertos, los agregó a su mobiliario, incapaz de sepultarlos.

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Fragancia

23 octubre, 2019

Two people under an umbrella on the beach

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Hice trampa.

¿Recuerdas que nos reafirmamos antes de partir a nuestras oficinas? Al ducharme dejé intocado de jabón mi centro gravitatorio. Consecuentemente, mixtas, gesticuladoras reacciones no se hicieron esperar.

Nuestro amor tiene insospechadas, inasibles consecuencias…

 

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Misiva

27 septiembre, 2019

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Dedicóse a escribir la nota, pese a la certeza de lo que se venía; cuidó la caligrafía, consideró una inquietante dobladura para la hoja, tomó aquel sobre de papel reciclado hecho por sus propias manos.

Al tiempo se leyó el contenido.

“No me suicidé”, ponía como único texto.

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Recorrido

27 agosto, 2019

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Trabajosamente colocóse el batín; inició la titánica tarea de plantar un pie tras otro, desafiando el telúrico flujo que el Parkinson había hecho de su cuerpo.

Ascenso completado, logró girar el picaporte.

–Papá… no debes subir las escaleras…

–Quería agradecerte por tanto– completó, sellándolo con un reverberante, trémulo beso.

 

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Eternidad (Fábula sin Moraleja XX)

3 julio, 2019

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

–Quiero ser inmortal– solicitó a Dios.

–Sea– concedió el Altísimo, aburrido.

Relampagueó. Adormecióse; despertó hambriento.

–siendo inmortal, ¿debo comer? – Reclamó el infeliz.

–Y trabajar hasta el fin de los tiempos…

– Pero el tiempo no existe… – observó.

Deshízose el conjuro. Despertó hospitalizado, agonizante.

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Superestructura

18 junio, 2019

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Los intelectuales jugaban a constituir una nación.

–Yo seré ministro de economía.

–Yo, de Defensa.

–Yo, de asuntos de la Mujer– dijo la única fémina.

Todos pugnaban por una curul.

–Epa, necesitamos ciudadanos corrientes– advirtió alguien.

–Todos los seremos… todo somos iguales, ¿no?

Viéronse los investidos. Estallaron en risas.

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Midas

28 mayo, 2019

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Millonario, admirado, ahíto de contratos, el súper actor declaróse harto de la fama.

Respaldado por su fanaticada, dedicóse a dictar charlas en pro de la sencillez y el despojo, granjeándole ganancias aún mayores que sus películas.

Desde la pretendida modestia,  mantuvo sus lujos hasta morir.

Y nadie pareció percatarlo…