Posts Tagged ‘vicio’

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Terapia IV

2 marzo, 2018

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Como cada martes, asistía a consulta.

–Aunque sé anudarla hasta a oscuras, la corbata nunca me queda bien al primer intento.

–Inseguridad…– comentó la terapista – trabajémoslo.

Sacó la fusta.

Resopló trepidante, aferrado al diván.

“Basta de mezclar placer con deber”, creyó oír la voz de su difunto padre.

 

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Amistad (Fábula sin moraleja IV)

16 mayo, 2016

hormigas en la gargantaFrancisco Machalskys

@CuentoExpress

Vertió nuevamente vino en la copa. Al elevarla para brindar, vio hormigas flotando al trasluz.

“Los amigos de mis vicios son mis amigos”, dijo, apurando el trago.

Adheridas a su tráquea, las hormigas causáronle asfixia alérgica. Aunque nunca se enteró, anestesiado por el efluvio etílico.

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Placebo

30 mayo, 2015

Fumaba como su escritor favorito... pero no podía emular su éxito

Fumaba como su escritor favorito… pero no podía emular su éxito

Francisco Machalskys

@CuentoExpress

Cuanto amigo  viajaba a Francia, le encargaba cigarrillos Gauloises, favoritos de Cortázar.

Conjurándolo, sentábase ante la vieja Underwood, fumando y escribiendo novelas.

Todas fueron rechazadas.

Dejó de escribir, mas no de fumar.

Ya no Gauloises;  sus amigos terminaron por establecerse en Francia.

“Malditas editoriales”, murmura, tosiendo.

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Mañana (mejor hoy)

30 mayo, 2012

rayado de calle en forma de cigarrillo

Aunque lo arrojó, el cigarrillo le llamaba desde la calle, tentador…

Francisco Machalskys

Twitter: @CuentoExpress

Quedábale un cigarrillo.

Lo puso en sus labios.

Súbitamente, lo botó.

“Debí hacerlo hace tiempo”, reflexionó.

Al alejarse lo vio, tentador.

“Dejaré de fumar mañana”, dijo, volviéndose a recogerlo.

Un auto lo arrolló en su intento.

De cualquier modo, dejar ese cigarrillo le habría salvado la vida…

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Síntoma

10 enero, 2011

hombre alcoholico

Cuando se dio cuenta, bebía para olvidar que había perdido todo...

Francisco Machalskys

franmacha@hotmail.com

Cuando la parranda se tornó casi diaria, su esposa empezó a esconderle el calzado.

Entonces salió con los zapatos dispares.

Luego, con dos izquierdos.

Posteriormente, con unas pantuflas rosadas que encontró.

La noche que salió descalzo, sólo anheló apurar ese trago para olvidar la pérdida de familia, casa, empleo…